Hortaliza del campo al consumidor - LQA Thinking Organic 2

Sabor de Amor y Revisionismo en las Políticas de Suministro

En nuestra publicación del pasado 16 de mayo hablamos del existente “Revisionismo a la hora de consumir” y como afecta a la actual correlación de fuerzas de todos los que participamos en la cadena de suministro. El concepto de “Hedonismo Saludable” y los nuevos valores y cualidades o atributos alimentarios, sociales, medio ambientales, etc, que demandan los diferentes perfiles de consumidor, hacen que ya no exista un “perfil tipo”, ahora la pluralidad y la diversidad es el nuevo perfil tipo, pero siempre partiendo desde la calidad y la sostenibilidad que es la nueva hoja de ruta.

La alimentación “Low Cost” ya no es tan atractiva como antes, el consumidor sabe que viene vinculada normalmente a mano de obra barata y de ultramar, por lo que no es socialmente responsable. Contamina mucho por las largas distancias desde el origen hasta la Unión Europea y el consumidor ahora exige producto de cercanía y de temporada frente a la “des estación”. Se acabó aquello de tomar naranjas en agosto y uvas en abril como decía aquella gran canción del grupo Danza Invisible, titulada “Sabor de Amor”.

Tampoco sabemos aún, como esas zonas de producción no europeas van a afrontar los nuevos retos del encarecimiento de las materias primas, no solo les va a costar más el transporte de llevar sus hortalizas a destino, sino también llevar a sus zonas de producción los imput necesarios como son envases, abonos, fitosanitarios, etc, no todo es mano de obra.

 

Nuevo consumo de experiencias

Nuevas variables que traspasan las características del producto en sí, conceptos y realidades como el “consumo de experiencias” además de ser saludable, limpio, sostenible es todo un campo a desarrollar en nuestro sector, en las que nuestros centros de producción (las fincas), serán elementos a desarrollar desde campos como el turismo sostenible, la cocina y los nuevos hábitos alimenticios.

En ese aspecto fincas como las de LQA Thinking Organic, nos estamos preparando dada nuestra especial localización, para ofrecer experiencias gastronómicas, hospedaje, excursiones medio ambientales (turismo ornitológico) y demás actividades lúdico culturales.

Como productores también debemos ir de la mano de las demandas y nuevas formas de consumo del comprador, para ayudar a nuestros clientes a huir del actual “Feudalismo en la cadena de suministro”.

Para eso debemos afrontar como productores y exportadores los nuevos retos y todo un cambio de paradigma en la forma de vender y relacionarnos con los clientes.

En la mayoría de los casos las empresas tenemos una cartera de clientes sobredimensionada, y no pocas veces se prioriza el suministro a cuestiones de empatía y comodidad por encima de otras cuestiones profesionales.

Debemos de vender, ofertar y trabajar con clientes que aporten “valor” y con los que podamos crecer y hacerles crecer.

Trabajar con ellos de la mano para poner un producto en el punto de venta atractivo visualmente y con todas sus características de frescura y sabor intactas, con una presentación atrayente y sostenible.

Ofrecer muestras, información adicional; por ejemplo, valor nutricional, virtudes, origen, salubridad y sostenibilidad, es decir, hacerlo bello y atractivo.

 

 

 

“Revisar nuestras Políticas de Suministro”

Por el contrario, debemos hacer una exhaustiva selección de clientes, que nos aporten certidumbre y seguridad, que paguen en tiempo y hora, que recepcionen la mercancía de forma profesional y honorable. Huir de los clientes coyunturales, ocasionales. Abstenerse de “enviar a comisión”.

No trabajar con clientes sin cobertura de seguros por mucho tiempo que lleven trabajando en el sector. La actual situación de inflación va a poner a prueba a muchas empresas en el destino y en el origen, y habrá desafortunadamente más de una suspensión de pagos, debemos de evitar en la medida de lo posible trabajar con precios cerrados de campaña en estos momentos. ¡Ojo al tema!

Nadie paga duros por pesetas, huyamos del cliente que paga muy por encima del precio de mercado, los que yo llamo “clientes de ocasión” son los que solo aparecen cuando hay escasez de producto y es cuando se acuerdan de ti. Seamos comprometidos y honestos con el cliente que sea comprometido y honesto. No seamos cortoplacistas; ponderemos la fidelidad por encima del pelotazo momentáneo.

Como bien dice el dicho; No es quien te espera, es quien te busca, no es quien te quiera, es quien te cumple, no es quien te ama, es quien te lo demuestra.

 

Respetemos y hagamos que nos respeten, el que agrada solo ilusiona, y el que te respeta como proveedor te valora. Suministremos y trabajemos con pasión y actitud creativa, insuflar a nuestro producto calidad, honestidad y compromiso. “Crear fascinación” por nuestras fincas y modelo de producción, que al fin y al cabo es el reflejo de nuestro modelo de vida.

Debemos ser proveedores atemporales, sinónimo de calidad, producimos hortalizas sanas, saludables, naturales,… todo un “viaje vital” del campo a la mesa del consumidor en el que intervienen muchas familias, porque nuestro modelo productivo es familiar;  familias que dan cada día lo mejor de sí mismos, para que el consumidor tenga las mejores hortalizas en su mesa.

La calidad, la sostenibilidad, el sabor, la belleza,… no debe ser cuestión de unos pocos, al contrario, debe ser parte de nuestra identidad y debe estar en el ADN de nuestras fincas y empresas.

¿A qué saben nuestros calabacines y pepinos ecológicos? ¡Saben a Amor! Amor por nuestros clientes y nuestro trabajo.

 

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