Beneficios de consumir frutas y hortalizas ecológicos

¿Merece la pena pagar más por alimentos ecológicos, orgánicos o bio?

Muchos consumidores todavía no se deciden por el cambio a los alimentos ecológicos. Al no tratarse de una agricultura intensiva, la producción es menor y el precio se convierte en la cara fea de la moneda.  No obstante, no podemos basar nuestra decisión de compra solo en los inconvenientes. ¿Conoces todas las ventajas de los alimentos ecológicos y del sistema de cultivo orgánico?

La agricultura ecológica busca la obtención de alimentos de alta calidad, libres de residuos químicos y de modificaciones genéticas (OMG). Trabaja en armonía con el bienestar medioambiental, la biodiversidad y la salud humana. Se trata de aprovechar los recursos de la naturaleza sin superar su capacidad de recuperación (resiliencia ecológica), respetando los ciclos naturales de crecimiento y disminuyendo el impacto del ser humano en los ecosistemas (huella ecológica).

Los cinco beneficios de la agricultura ecológica que tal vez desconocías

España es el primer país de la Unión Europea en superficie destinada a la agricultura ecológica. Con más de 2 millones de hectáreas (casi la mitad en Andalucía), a nivel mundial solo se encuentra por detrás de Australia, Argentina y China. Sin embargo, los españoles gastamos únicamente unos 46 euros anuales por persona en alimentos ecológicos; una cifra bastante inferior a los 312 euros que gastan los daneses y los suizos.

La agricultura ecológica no usa fertilizantes químicos ni productos fitosanitarios (herbicidas, fungicidas, insecticidas, etc). Esto permite que los alimentos conserven su sabor natural. Pero entonces, ¿cómo consigue regenerar el suelo y mantener las plagas a raya? Rotación de cultivos, abonos verdes, control biológico de plagas… Si quieres conocer las diferentes técnicas del cultivo eco y todas sus ventajas, sigue leyendo 😉.

1. Conserva la fertilidad del suelo

La rotación de cultivos es uno de los medios usados en la agricultura ecológica para conservar la calidad del suelo. Se trata de alternar de forma cíclica distintas variedades de plantas con necesidades nutritivas diferentes. De esta manera, ayudamos a que la siguiente cosecha obtenga los nutrientes de la tierra sin sobre explotarla. Y a la vez, se rompe la dependencia de cada vez mayores cantidades de fertilizantes químicos.

También se usan fertilizantes orgánicos como el compost (elaborado con estiércol, restos de cosecha y residuos orgánicos), el humus líquido de lombriz y los abonos verdes. Estos últimos consisten en el enterramiento de plantas cultivadas previamente en el mismo lugar, para devolver a la tierra los nutrientes obtenidos de las zonas más profundas. De ahí que a este tipo de agricultura se le llame también agricultura orgánica y sostenible.

Los fertilizantes químicos hacen que las plantas absorban los nutrientes rápidamente. No obstante, acidifican el suelo desequilibrando su microecosistema y favorececiendo la aparición de plagas. Los fertilizantes orgánicos, por el contrario, actúan de forma más lenta. Pero mejoran la textura del terreno aumentando la retención de agua y nutrientes. De esta forma, las plantas obtienen los nutrientes de forma progresiva según los van necesitando, sin perjudicar la composición del terreno.

Beneficios de la agricultura ecológica para el medio ambiente

2. Favorece la biodiversidad

Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) en los últimos 100 años se ha perdido el 75% de la diversidad agrícola. Las fincas destinadas a la agricultura ecológica cuentan con un 30% más de especies cultivadas que las dedicadas a la agricultura convencional. Por eso, este sistema de cultivo se considera un aliado para la mejora de la flora y la fauna autóctonas.

Además de esto, la agricultura «eco» también contribuye a la diversidad de especies animales gracias al control biológico de plagas. Esta práctica consiste en introducir, entre medias del cultivo o en sus márgenes, los insectos enemigos de las plagas o las plantas que sirven para atraerlos. Este equilibrio entre la población de insectos favorece, a su vez, la mayor presencia de aves, escarabajos y lombrices, entre otras especies.

El investigador del CSIC, Fernando Valladares, destaca el papel fundamental de la biodiversidad en la prevención de pandemias. En una entrevista concedida a El Confidencial, explicaba que «en un sistema rico en especies, ningún hospedador favorable para el virus va a sufrir una explosión demográfica, porque su población está controlada por las otras«. Gracias a la relación entre presa y depredador, si una especie es portadora de un patógeno peligroso para el ser humano, habrá menos posibilidades de que este nos afecte.

3. Contribuye al ahorro energético y a la conservación del medio ambiente

Por un lado, el cultivo ecológico no emplea energías combustibles reduce la emisión de gases a la atmósfera. Aprovecha la energía del sol como sistema de calefacción y el agua de lluvia como sistema de riego. Además, según datos de la Sociedad Española de Agroecología (SEAE), la agricultura orgánica supone un ahorro del 75% del coste energético, derivado del uso de fertilizantes químicos y productos fitosanitarios.

Por otro lado, también mantiene la salud de los acuíferos y de las aguas subterráneas. Reduce la eutrofización del agua, causada por la filtración excesiva de nutrientes (nitratos y fosfatos) procedentes de los fertilizantes químicos vertidos en la tierra. La abundancia de nutrientes provoca la acumulación de algas en las superficies. Estas absorben todo el oxígeno y dificultan la filtración solar en el ecosistema acuático. Debido a ello, el resto de plantas no pueden realizar la fotosíntesis y acaban creando zonas muertas. En consecuencia, se pone en riesgo la potabilidad del agua. 

Dentro de la agricultura sostenible, se encuentra el sistema de producción bajo invernadero.  Con esta modalidad, se consigue una mayor eficiencia energética gracias a ciertas prácticas como el riego localizado. Sus beneficios para el medio ambiente son de tal magnitud, que una sola hectárea de cultivo absorbe el CO2 que producen 8 coches en un día.

 

beneficios de la agricultura ecológica

4. Aporta alimentos saludables 

Los abonos orgánicos ayudan a conservar el sabor natural de los alimentos. Favorecen el equilibrio del microecosistema del suelo, con lo que se genera un mayor número de nutrientes. Además, evitan la aparición de intolerancias alimentarias, resistencias a antibióticos y enfermedades, relacionadas con el uso de fertilizantes nitrogenados como la urea o el sulfato de amonio.

Existen diferentes estudios acerca del mayor valor nutritivo de los alimentos ecológicos. Uno de ellos es el realizado por un equipo de la Universidad de Newcastle y publicado por la revista British Journal of NutritionBasándose en la revisión de 343 publicaciones científicas, los investigadores concluyeron la existencia de una mayor proporción de antioxidantes y menor cantidad de metales pesados en frutas, verduras y cereales cultivados de forma ecológica. 

5. Fomenta la bioeconomía circular

La agricultura ecológica reutiliza los restos de cosecha y otros residuos orgánicos para nutrir el suelo. De esta manera, reduce las quemas de rastrojos y la emisión de gases de efecto invernadero que estas conllevan. 

Esta práctica ha sido incluida como una de las medidas del Programa Nacional de Control de la Contaminación Atmosférica (PNCCA), impulsado por el Ministerio de Transición Ecológica. La agricultura orgánica se basa en la premisa de «devolver a la tierra lo que es de la tierra», en beneficio de la salud y la economía globales.

Identificación oficial de los productos ecológicos

Si has leído hasta aquí ya te harás una idea de los pros y los contras de los alimentos ecológicos. Solo nos falta un pequeño detalle… ¿cómo nos aseguramos de que estamos pagando más por un producto realmente ecológico?

Desde el 1 de julio de 2010, es obligatoria la utilización del nuevo logotipo ecológico de la Unión Europea en los productos alimenticios producidos mediante agricultura ecológica. Además, estos deberán disponer de una referencia del organismo de control que certifica que cumplen las normas establecidas en el Reglamento (CE) 834/2007 y el Reglamento (CE) 889/2008.

etiqueta alimentos agricultura ecologica
Logotipo ecológico de la Unión Europea

En España los controles se efectúan como mínimo una vez al año por los Consejos Reguladores de Agricultura de cada Comunidad Autónoma. Algunas de ellas, como Andalucía y Castilla la Mancha, han autorizado a organismos privados para la realización de estas funciones como CAAE y Sohiscert.

Para obtener la certificación, al menos el 95 % de los ingredientes del producto deben ser ecológicos y libres de OMG. Respecto a los productos ganaderos, estos deben cumplir todas las medidas de bienestar animal. Algunas de ellas son: el fomento de las defensas inmunológicas naturales de los animales, que estos pasen una serie de horas al día en el exterior y que su alimentación sea a base de piensos ecológicos.

El ser humano depende del bienestar de la naturaleza para sobrevivir.  En este sentido, es necesario fomentar y apoyar la agricultura ecológica dadas las bondades de la misma para mantener el equilibrio del ecosistema.  Ahora bien, teniendo en cuenta que los alimentos ecológicos cuestan más dinero que los convencionales, la pregunta que podemos hacernos es: ¿cuánto cuesta nuestra salud? ¿y la de nuestro planeta?

LQA Thinking Organic

En Lqa Thinking Organic cultivamos pepinos y calabacines ecológicos en tierras almerienses. Tratamos de fusionar las buenas prácticas de la agricultura de siempre con un sistema de precisión bajo invernadero. Aprovechamos la luz del sol como sistema de calefacción, evitando el uso de energías combustibles. Además, nuestro sistema de riego localizado rentabiliza el agua hasta 20 veces más que un cultivo a campo abierto.

Reutilizamos los restos de cosecha y los residuos orgánicos con el objeto de contribuir al desarrollo de una bioeconomía sostenible. También practicamos el control biológico de plagas para mantener el equilibrio del microecosistema.

El resultado de todas estas medidas, es la obtención de pepinos y calabacines de alta calidad y con un sabor naturalEn LQA Thinking Organic mantenemos nuestro compromiso con el bienestar medioambiental en cada etapa del proceso de producción.

¿Te gustaría visitar nuestra finca? ¡Concierta una cita para conocer todo el proceso de la agricultura ecológica! 

Aquí abajo tienes un pequeño adelanto. #ThinkingOrganic

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